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Las bendiciones de la presencia: Los metodistas unidos honran sus votos

Como parte del pacto bautismal que establecen con la Iglesia Metodista Unida, los nuevos miembros prometen participar fielmente en la congregación local a través de sus oracionespresenciadonesservicio y testimonio. ¿Pero cómo se moverán de las palabras que profesan a realmente vivir sus votos? En una serie de cinco partes, examinaremos cada aspecto de los votos de membresía y veremos cómo los metodistas unidos pueden responder al llamado de servir a Cristo a través de la iglesia local.

El Rev. Roy Hilburn sabe cuán importante es estar presente en la iglesia local y en la comunidad. Cuando asumió como pastor titular de la Iglesia Metodista Unida Coharie, en Clinton, Carolina del Norte, la iglesia solo tenía 8 miembros, el más joven de 55 años.

Diez años después, la membresía de esta iglesia primariamente Nativo Americana se cuadruplicado. Sólo en ocasiones hay lugar para más gente.

Hilburn animó a su congregación a buscar activamente a los perdidos de su medio. Esto vigorizó a los miembros y atrajo a la gente, incluyendo familias jóvenes. Las caras nuevas trajeron más entusiasmo y la iglesia se extendió.

“Siempre tratamos de ayudar a quienes sufren”, dice. “Esto nos ayuda a centrarnos en nuestra comunidad. Nos fuerza a mirar lo que pasa alrededor, a ver quiénes sufren necesidad”.

Cuando los metodistas unidos apoyan a quienes sufren necesidad, están poniendo en práctica sus votos de membresía, especialmente la promesa de participar en la iglesia local a través de su presencia. Esta promesa también incluye oracionesdonesservicio y testimonio. 

“Por lo general, pensamos de la presencia como la asistencia al culto dominical”, dice el Rev. Mark W. Stamm, autor de "Our Membership Vows," a Discipleship Ministries resource.  “Por supuesto que apoyamos a la iglesia cuando nos hacemos presentes el domingo por la mañana, pero estar presente con y a nombre de Dios también significa estar presente con y a nombre de Dios en otros lugares. Significa estar presente con quienes están enfermos o que necesitan abogacía o que están solos y necesitan compañía”.

Significa estar presente con aquellos ausentes de la iglesia, y esto no es solo el deber del pastor. “Es el trabajo de toda la iglesia. Todos estamos llamados a ser el hermano y hermana de todos los que hemos llegado a ser uno por el bautismo. Si alguien no puede venir a nosotros, nuestro deber es ir a ellos en persona, no sólo electrónicamente. Es muy útil lo que podemos hacer por el internet, el email y el teléfono, pero nada puede tomar el lugar de hacerse presente en carne y hueso. Gran parte del discipulado consiste en hacerse presente”, dice Stamm.

Hilburn nos comparte la historia de una familia a la que la iglesia ayudó hace poco. Casa vez que salía fuera, esta joven madre tenía que cargar su hijo parapléjico de 8 años arriba y abajo por las viejas escaleras de su casa. Después tenía que subir o bajar para traer la silla de ruedas.

Algunas veces lo hacía 2 o 4 veces al día.

“Esto la agotaba”, dice Hilburn. “La escalera no era segura para una persona sola, y menos para alguien cargando a un hijo”.

La congregación se puso en acción. Se juntaron con otra iglesia metodista unida del área y con los Héroes de Lowe’s para construir una rampa para la silla de ruedas.

“La madre quedó muy agradecida. Esta obra cambió sus vidas para bien… La sonrisa del niño lo dice todo”, agrega Hilburn.

Elsa Aurora Escrivao Zunguze es miembro de la Iglesia Metodista Unida de Maputo, Mozambique. Elsa se siente privilegiada que a los metodistas unidos se les deja actuar. Ayuda en un ministerio llamado Sopa Solidaria que alimenta a los necesitados cada día.

“Cuando servimos la sopa, siento que la iglesia se involucra más con la realidad que nos rodea. Por otro lado, la comunidad empieza a entender una de las razones por la que la iglesia está en ese lugar”, nos dice.

El Dr. Neil Peralta dirige los comités de adoración y de becas de la Primera Iglesia Metodista Unida de Baguio City, las Filipinas. Neil nos dice que prefiere el sentido holístico de la palabra “presencia”. Le da un sentido que “abarca el involucramiento físico de cada persona y su formación espiritual”.

Su iglesia está activa en ambos frentes a través de los ministerios universitarios, el apoyo de familias con niños que tienen cáncer y el alcance espiritual a los presos, y a las mujeres y niños indígenas, y los que no tienen hogar, etc. La iglesia también recibe a varios grupos de compañerismo en la iglesia.

“A los nuevos miembros se les anima a unirse a un grupo de discipulado de pacto, donde crecen en su relación con Dios, con otros miembros y con la iglesia en general… Nuestros matrimonios jóvenes se ministran unos a otros al enfrentar los desafíos de la vida y de pareja con el fin de fortalecer sus matrimonios y edificar a la familia”, dice Peralta.

El Rev. Taylor Burton-Edwards fue director de recursos para la adoración en Ministerios de Discipulado. Nos comparte que la promesa de estar presente también lleva a que los miembros se pregunten: “¿Quiénes faltan? ¿A quiénes estamos excluyendo que deberíamos incluir?” Agrega: “Si se supone que la iglesia incluye a la gente de todas las edades, naciones y razas, pero nuestra iglesia se ve como un solo grupo, ¿Qué está mal?”

Este fue un aspecto importante para Hilburn cuando hizo crecer su iglesia. Le dijo a su pequeña iglesia que imaginara a la iglesia como si estuviera en medio de un círculo con un radio de unas cinco millas.

“Dentro de este círculo encontraremos gente blanca, negra, Nativo Americana, Hispana y otras mezclas. Si esos rostros no están representados en la iglesia, no importa su tamaño, somos una congregación muerta. Nuestro deber es tener a toda la gente sentada en el santuario alabando al Señor”, afirmó.

Burton-Edwards dice que dicho mensaje va más allá de cómo luce la congregación el domingo por la mañana, porque debe incluir tu círculo social individual. No se trata de tus amistades en Facebook, sino de la gente con quienes tienes amistad en forma regular.

“Si realmente vas a participar plenamente en los ministerios de la iglesia, esto significa que tu vida social debe mostrar una diversidad de gente. Pero si no es así, debes arreglar este  problema”. 

Julie Dwyer es una escritora y editora de Comunicaciones Metodistas Unidas. Escriba a [email protected].