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Cinco consejos de cómo hablar del racismo a los niños

El Rev. Will Willimon expone claramente que aunque la raza es una ficción, el racismo es un hecho. En Charlottesville, Virginia, agosto del 2017, blancos supremacistas cometieron acciones que evidenciaron la realidad del racismo. En lo externo, la humanidad es diversa en su apariencia y acción. Aunque reconocemos y celebramos la diversidad, también esperamos el día en que todos reconoceremos en forma unánime el Espíritu Divino y el valor humano que existe en cada uno de nosotros. Para producir dicho día, necesitamos hablar y confrontar la realidad del racismo. No es ni tarde ni temprano para hablar a nuestros hijos e hijas del racismo.

Aunque el racismo no es un tema que nos entusiasme hablar con nuestros niños, es un tema vital porque aprenderán de otros y a través de duras experiencias. A continuación algunos consejos de cómo abordar el tema con los pequeños.

Teaching children about racism.

Esté preparado

Aunque no sea necesario tener un largo manual de cómo dar una “charla”, sería bueno que usted clarifique sus ideas en cuanto a la diversidad humana y el racismo, y que esté preparado o preparada para lo que tendrá que decir a los niños.

Mi familia ha tratado de comunicarle a nuestros pequeños algunas ideas centrales: Los humanos son diversos. La diversidad es hermosa. Cada uno de nosotros es un hijo e hija de Dios, y Dios nos ama y valora igualmente a cada uno. Nuestro deber es mostrar el amor de Dios por medio de mostrar a otros cuánto se les ama y valora. Hay gente que no entiende que Dios ama a todos.

Deje que sus niños hablen

A menudo los niños expresan una fuerte comprensión de la justicia. Déjelos responder preguntas sobre el racismo: ¿Es correcto o justo tratar mal a alguien solo porque se ve diferente? ¿Qué debes hacer si esto te pasa a ti? ¿Qué debes hacer si ves a otra persona tratando mal a otros? 

Deje que los niños hagan preguntas también. El no hablar del racismo hace que se perpetúe. Así que, deje que se expresen en cuanto al problema: ¿Por qué la gente es tan mala? ¿Por qué piensan así?

Conéctese con sus experiencias

Al responder a sus preguntas, trate de que sus respuestas respondan al mundo en que viven. Las respuestas y perspectivas cambiarán dependiendo de las circunstancias de la familia. Los niños de color necesitan afirmación, necesitan que se afirme su valor y dignidad. Recuérdeles siempre que son dignos de respeto. Los niños blancos necesitan que se les recuerde de no formarse prejuicios sobre los demás.

Ayuda el hablar de películas que han visto juntos o libros que han leído. Hay muchas historias en las se presenta a gente con prejuicios en cuanto a las habilidades y valor de uno de los personajes. Pero sabemos que hay más que lo que la historia cuenta. Sabemos que el personaje es capaz de mucho. En la vida real, la gente también es prejuiciosa, pero sabemos que se equivocan. Sabemos que tenemos capacidades y valor, no importa lo que piensen.

Muéstrele que pueden ayudar

Si uno deja que los niños compartan sus experiencias sin menoscabarlos les dará un sentido de poder. Anime a los niños a que no ignoren las situaciones injustas y afrentosas. ¿Qué pueden decir en estas situaciones? ¿Hay otras personas a las cuáles pueden acudir?

Los niños se beneficiarán si buscan las cosas que tienen en común con otros niños, especialmente aquellos que lucen diferentes a ellos. Mientras más similitudes vean con otros niños, más cómodos se sentirán unos con otros. Busque las cosas en las que muestran rasgos comunes: Juan es blanco y Pedro es negro pero a ambos son buenos para las matemáticas.

Los niños de más edad se dan cuenta del valor de la diversidad. Anímelos a particularizar y apreciar las diferencias. Un estudio de la Universidad Northwestern ha mostrado que cuando a los niños se les enseña a valorar y darse cuenta de las diferencias, son más capaces de detectar y reaccionar en contra de conductas racistas que los niños a quienes se les enseñó a “no ver el color”.

Sea un ejemplo

Todo esto tiene implicaciones serias: Depende de nosotros el modelar las conductas que esperamos ver en nuestros niños. Parte de esto significa trabajar nuestras frustraciones para encontrar una resolución que promueva la resiliencia en nuestros niños. ¿Cómo puede usted desfogar su ira o frustración? ¿Cuáles son los medios proactivos que conducen al cambio?

Involúcrese en el diálogo con sus niños y la sociedad. El reconocer la realidad del racismo y el discutir las maneras de producir un cambio ayudará a que la causa progrese. ¿Qué pasos puede dar hoy mismo? (Visite nuestra página de Justicia Racial para obtener algunas ideas.)

Estos consejos ayudan a iniciar la conversación. Para otras maneras de hablar con los niños en cuanto a la diversidad y la raza, véase los siguientes recursos:


Ryan Dunn, es ministro de involucramiento por la web, Rethink Church, que opera desde Comunicaciones Metodistas Unidas, Nashville, Tennessee.