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Mirar atrás, dar gracias y seguir adelante

El vecindario ha cambiado. La tecnología ha transformado nuestra vida diaria. El crear relaciones debe imponerse sobre el tiempo que pasamos frente a una pantalla. Como las normas sociales cambian, cada generación tiene un momento en que se da cuenta de que las cosas ya no son como eran.

“Es curioso cómo glorificamos el pasado y tememos el futuro, lo desconocido”, dice Anne Bosarge, Directora de Estrategias para Liderazgo y Recursos para la Iglesia Local de la Conferencia South Georgia de la Iglesia Metodista Unida. “Nos olvidamos de las cosas malas que sucedieron en el pasado y anhelamos volver a lo que nos era familiar. Queremos que las cosas sean como antes, pero el mundo ya no es como era”.

Deténgase a recordar

Es saludable que tomemos tiempo para recordar el pasado. Una mirada retrospectiva nos ofrece un cambio para evaluar todo lo que hemos experimentado. Vemos a Dios cumpliendo promesas. Vemos la bondad y gracia de Dios.

“Cuando recordamos quiénes somos, de quién somos, quién es Dios y lo que ha hecho, damos gracias y alabamos la provisión de Dios”, añade Bosarge. “Para ser capaces de ver lo que Dios está haciendo en medio de circunstancias desafiantes necesitamos reconocer lo que ya hizo y cómo está operando hoy, a pesar de lo que ocurre a nuestro alrededor. La única forma de lograr esto es estar alerta a lo que ocurre”.

Profundice estudiando la Escritura

Recordando el pasado

  • Salmo 42:4-8
  • Salmo 77:1-13
  • Salmo 111

Dé gracias

  • Salmo 103:1-5
  • Salmo 105: 1-6

Encuentre un nuevo camino hacia adelante

  • Esdras 3:8-13
  • Isaías 43:18-19

“Nuestras experiencias pasadas forman expectaciones que llevamos dentro al movernos hacia adelante”, observa Bosarge. “Pensamos que sabemos lo que depara el futuro y cómo será, pero muchas veces no es lo que esperábamos. Es distinto. Esto produce una reacción interesante: comparamos las nuevas cosas que Dios está haciendo con la manera en que eran en el pasado”.

“Algunas personas aceptan con gozo lo nuevo, pero otros lamentan. Lo hacemos en nuestro hogar, en iglesias y comunidades. Nos sentimos tentados a recordar ‘cómo eran las cosas’, pero si lo hacemos, esto podría cegarnos a las nuevas cosas que Dios está haciendo hoy”.

Dado que la tecnología y la cultura están cambiando nuestra forma de vida, debemos mantener una menta abierta.

“Las nuevas cosas no son malas. De hecho, son oportunidades para que consideremos cómo responderemos al llamado de Dios de amar a nuestro prójimo en este nuevo tiempo y espacio”, añade Bosarge. “No se ponga tan triste extrañando cómo eran las cosas en el pasado, que pierda el gozo y la posibilidad de ver lo que Dios hace ahora. No se centre tanto en lo que perdió, que ya no sea capaz de ver lo que está ganando”.

Descubra cómo está actuando Dios

Bosarge nos pregunta: “¿Miramos al mundo y decimos: ‘Dios solía operar en mi iglesia, vecindario y las relaciones que tenía’? ¿O más bien oramos: ‘Pues bien, Dios, muéstrame dónde estás trabajando’? Ocurre que a menudo donde Dios está activo no es allí donde usted espera que esté trabajando”.

‘Dios, muéstrame dónde estás trabajando’. Ocurre que a menudo donde Dios está activo no allí donde usted espera que esté trabajando, -Anne Bosarge

“Dios es el mismo Dios hoy que el que era en el pasado. Hoy nos lleva a nuevos lugares en el futuro. Dios no dice: ‘Algún día haré esto’, sino que dice: ‘Ya estoy haciendo esto’”.

La tecnología ahora nos permite trasmitir nuestro culto de adoración a aquellos que no han entrado en el santuario por años. Los niños pueden verse como parte de una comunidad hermosa, diversa y global. Nuestro hogar está donde sea que nos conectemos mejor con la gente que amamos. El equilibrio entre el trabajo y la vida mejora. Abundan las oportunidades de voluntariado y ministerio.

“Dios renueva nuestras mentes a través frescas perspectivas y pensamientos, para que podamos ver las posibilidades que tiene para nosotros”, dice Bosarge. “Dios está creando un camino para traer nuevas relaciones en su vida. No es como solía ser, pero esto no significa que no puede ser algo tremendo sólo porque no es como antes. Dios lo invita a ver el futuro. Está creando un nuevo camino. Ya lo está haciendo”.

Laura Buchanan trabaja para UMC.org  en Comunicaciones Metodistas Unidas, Nashville, Tennessee. Contáctese por email.