Skip Navigation

Carta Pastoral A Toda La Iglesia

Estimados Hermanos y Hermanas en Cristo:

Gracia y paz en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo.

Los tristes y terribles eventos ocurridos en los Estados Unidos de Norte América el 11 de Septiembre del año 2001 y más allá, nos impulsan a expresar palabras de esperanza y paz al pueblo Metodista Unida en las 120 Conferencias Anuales, en más de 50 países alrededor del mundo. Sacudido y quebrantado por los ataques terroristas en los Estados Unidos y la amenaza del terrorismo, nosotros, vuestros obispos, hacemos un llamado a la iglesia de unirnos en la búsqueda de la solidaridad con las personas victimizadas alrededor del mundo.

Nuestras oraciones fervientes y constantes son por los que están afligidos debido a la pérdida de compañeros/as y personas queridas; por los capellanes militares y las personas que están proveyendo el ministerio de la presencia, consolación, sanación y esperanza; por los trabajadores públicos y los innumerables voluntarios que han demostrado una generosidad sin egoismo, por todos los que con redención se extienden hacía aquellas personas que han sido erroneamente conectadas al terrorismos; por las personas que han sido colocadas en el camino del peligro y por sus seres queridos; por el presidente Bush y los líderes de todas las naciones para que tengan la sabiduría y corage de liderar a la gente hacía la justicia y la paz. Oramos por las víctimas inocentes que han sufrido lesión, pérdida y muerte. También oramos por aquellos que desean hacer el mal. Oramos por la cesión de la violencia, el terrorismo y la guerra. Les pedimos que se unan a nosotros en oración.

Estamos extremadamente preocupados por las miles de personas que viven con temor y terror y los desplazados por la guerra y la pobreza. Creemos sinceramente que se debe utilizar todo el esfuerzo concebible para proteger a los inocentes y los más vulnerables. Estamos persuadidos de que debemos utilizar los recursos espirituales y humanos de la Iglesia Metodista Unida para responder en forma amorosa y ensalzamos a las iglesias alrededor del mundo por su contribución al pedido de "El Amor en Medio de la Tragedia" y toda otra ofrenda humanitaria.

Nosotros, vuestros obispos, creemos que la violencia en todas sus formas y expresiones es contraria al propósito de Dios para el mundo. La violencia crea el temor, la desesperación, la desesperanza y la inestabilidad. Hacemos un llamado a la iglesia de ser una comunidad de paz con justicia y que apoye a individuos y agencias alrededor del mundo que están trabajando para el bien común por todos los hijos e hijas de Dios. Hacemos un llamado a la Iglesia para que estudie y trabaje para aliviar las causas raíces de la pobreza y otras condiciones sociales que son explotados por los terroristas.

Como pueblo de la resurrección creemos que se ha alcanzado la paz en Cristo; sin embargo, esta paz todavía no se ha realizado plenamente en las relaciones humanas. El mensaje de la resurrección es que el amor es más fuerte que todas las fuerzas del mal. Además, solo es el amor sacrificial, y no la guerra, lo que puede reconciliar a la gente con Dios y con su prójimo. Hacemos un llamado a la iglesia, líderes, naciones e individuos alrededor del mundo para que abran un espacio para el amor para que los patrones de nuestra vida común revele la justicia de Dios.

Ofrecemos esta carta con la promesa maravillosa del Adviento repicando en nuestros oídos "Pero el ángel les dijo: 'No tengan miedo, porque les traigo una buena noticia, que será motivo de gran alegria para todos.'" Lucas 2:10

Paz,

Obispos de la Iglesia Metodista Unida